BOCADILLOS Y SANDWICHES

Posee cinco cualidades básicas en cualquier comida común: fácil de preparar, variado, rápido, cómodo y barato. Se dice que lo que cansa de un bocadillo no es el pan, sino el contenido y así muchas personas durante toda su vida tienen una o más comidas al día consistentes en algún tipo de pan del cual varía el relleno.
Generalmente un bocadillo está compuesto por una porción de barra de pan blanco (pan francés o baguette) cortado transversalmente de una longitud variable según el apetito y de 24 cm en los bocadillos comerciales, y con los ingredientes entre ambas mitades. Los ingredientes empleados suelen estar cortados en forma de rodajas o lonchas. Una de las características que diferencian al bocadillo de un sándwich es el tipo de pan empleado. Suele ser un pan de barra, una baguette de pan francés o algún tipo de panecillo. Se pueden diferenciar entre ‘bocadillos fríos’ y ‘bocadillos calientes’ dependiendo de la temperatura del contenido al servirse.
Existe una diversidad de variedades de bocadillo, dependiendo del contenido, la forma de preparación del pan, el uso de salsas u otros aditivos, etc. En algunos casos se puede servir como tapa, en lo que se denomina popularmente un “mini-bocadillo”.
Se diferencia un sándwich de un bocadillo en que el primero está hecho con pan de molde (pan blando) y el segundo con pan de barra o un panecillo entero. En México se hace la misma diferencia, pero en este país el término «torta» designa al sándwich hecho con un pan entero. En Uruguay pasa algo similar, denominándose sándwich al hecho con pan de miga y “refuerzo” al hecho con pan de barra. En el resto de los países hispanoparlantes, no se hace la diferencia.

Bocadillos y sandwiches