Salmón al eneldo, hinojo y limón
01/06/2013
Fasoulia bizzeit (Judías verdes con tomate)
01/06/2013

OPINION POSITIVA: 

Curarse es una función interna natural del organismo humano, es decir, que el cuerpo sabe curarse a sí mismo dejándole actuar. Y uno de los medios más eficaces es el ayuno. Éste consiste en una terapia naturista milenaria en la cual el cuerpo aprovecha para liberarse de detritus, toxinas y grasas superfluas. Con el ayuno, el cuerpo y sus órganos se regeneran a la vez que se potencian las facultades mentales.

La cura mediante el ayuno surte especial efecto en los casos de desarreglos intestinales, procesos inflamatorios (gastritis, artritis, dermatitis, etc.), catarros, llagas y úlceras externas e internas, esclerosis, artrosis, neurastenias, eccemas y otras enfermedades de la piel, enfermedades de los riñones, del hígado, procesos tumorales benignos, etc.

Existen varias formas de llevar a cabo el ayuno. Una de ellas es la cura de savia y zumo de limón, limpieza depurativa cuyo fin principal es desintoxicar el cuerpo, disolviendo y eliminando las impurezas acumuladas. Consiste en hacer un ayuno completo durante al menos 7 a 10 días, ingiriendo sólo el preparado de sirope de savia (de arce y palma) y ningún otro alimento más, excepto infusiones y agua. No debe sobrepasar los 40 días de duración, ya que a partir de ese tiempo el cuerpo consume parte de sus propios tejidos, con los problemas de salud que conlleva.

Los ingredientes:

El sirope de savia de arce proviene de los bosques del norte de América. El de grado C es el de mayor calidad por su alto contenido en minerales, entre los cuales destacan el calcio, hierro, zinc y manganeso. El sirope de savia de palma, procedente de palmas tropicales, complementa al sirope de arce por su contenido en sodio, potasio y magnesio.

La mezcla de ambos siropes asegura una perfecta combinación y aporte de minerales, vitaminas y aminoácidos indispensables para la salud. Además aportan azúcares naturales (glucosa y fructosa), fuente de energía inmediata para el cuerpo, en particular para el sistema nervioso y el cerebro.

El limón es importante por las vitaminas que ofrece, en particular la vitamina C. Posee además propiedades antibióticas naturales, favorece la absorción del hierro, la eliminación de los depósitos de grasas, mejora el estado de los vasos sanguíneos y la resistencia del organismo.

La pimienta cayena se recomienda porque ayuda a disolver las flemas y por aportar vitaminas del grupo B.

La cura va trabajando en diferentes etapas en el cuerpo:

  • En primer lugar, limpia, descongestiona y repara el tracto digestivo (lengua, boca, esófago, estómago, intestinos)
  • Posteriormente actúa sobre los principales órganos de eliminación, el hígado y los riñones
  • La pérdida de peso que se produce en esta cura es uno de los efectos directos de este proceso de depuración.
Como transcurre la cura:
  • Días 1 y 2. Bienestar general, posiblemente ligera sensación de hambre. Algunas personas padecen ligeros dolores de cabeza o mareos, que no suelen durar más de un día. A veces se nota ligera sensación de frío.
  • Días 3 al 5. En la mayoría de los casos, bienestar general. En personas sanas ninguna molestia. En personas con enfermedades o debilidad, aparecen síntomas (cefalea, náuseas, vómitos, mal aliento, orina cargada, diarrea, urticaria, etc.) que suelen agravarse de poco a mucho, pudiendo causar molestias por un día o dos, luego desaparecen. Cuanto más grave sea el trastorno, más fuertes serán las molestias.
  • Días 6 al 10. Gran bienestar general, raras veces sensación de hambre, sólo en algunos casos persisten las molestias, pero menos acentuadas. Plena capacidad de rendimiento, incremento del estado general de salud. La mayoría de la gente puede desempeñar sin problema su profesión o su trabajo diario.

El aspecto de la lengua es un buen indicador para dar por finalizado el ayuno. Al principio aparece cubierta por una capa blanquecina (saburra) que se vuelve amarilla pasados unos días. Más tarde aparecen manchas pardas (indicativo de la expulsión de toxinas y detritos). Lentamente la lengua se queda limpia y de color rosado una vez que el proceso de purificación ha terminado.

Normalmente 10 días son suficientes para una limpieza correcta del cuerpo, pero hay personas que pasado ese tiempo aún no han completado la limpieza (la lengua está blanquecino-amarillenta). En estos casos se pude continuar unos días más con el ayuno, o bien se repite el tratamiento pasado un tiempo. Para la próxima ocasión la saburra desaparecerá con mayor rapidez ya que el cuerpo tiene menos toxinas almacenadas.

En casos de gastritis agudas, se recomienda un reposo del aparato digestivo de al menos 48 horas. Para aliviar los dolores de estómago (en caso de gastritis crónica) y favorecer la recuperación de los tejidos gástricos es conveniente dejar en reposo absoluto el aparato digestivo, con lo cual se podrían realizar de 2 a 4 curas de ayuno, de 10-14 días de duración, a lo largo del año (1 ayuno por semestre, trimestral o cuatrimestralmente).

Consideraciones importantes:
  • Esta cura no deben realizarla personas con diabetes ni aquellas en estado de depresión. Conviene gozar de tranquilidad emocional. Se pueden realizar las actividades cotidianas sin ningún problema. Tampoco es conveniente que la realicen personas con desordenes alimentarios (anorexia, bulimia, …), personas con el sistema inmunológico muy bajo (cáncer con metástasis, tuberculosis avanzada, etc…).
  • Evacuación intestinal suficiente: En caso de estreñimiento acudir a estimulantes naturales (purga con sal marina, enema, infusión laxante). Es muy importante evacuar todos los días
  • Suficiente ingestión de líquido: A lo largo del ayuno se beberán al menos 2 litros de preparado, pudiendo tomar también infusiones de plantas medicinales (menta, plantas relajantes, o laxantes, té rojo, té verde, etc.) y agua.
  • Paciencia: Si durante la cura aparecen síntomas o reacciones inesperadas, no interrumpir el proceso. Consultar a un profesional para conseguir una adecuada orientación. Estas reacciones suelen ser consecuencia de la expulsión de las toxinas internas.
Como finalizar la cura:

La transición de la cura a una alimentación normal es muy importante. La tentación de comer inmediatamente y en cantidad suele ser fuerte, y esto acarrea consecuencias poco agradables. Después de ayunar es preciso acostumbrar poco a poco al cuerpo a su régimen habitual. Esto lleva 2 ó 3 días adicionales de transición a partir de los cuales el cuerpo estará dispuesto a asimilar todo tipo de alimento.

  • Durante el primer día beber zumo natural de naranja, infusiones de menta o hierba buena y caldo vegetal casero (3-4 tazas en total)
  • El segundo día se introducirán otras frutas (plátano, manzana, mandarinas, etc.) que se comerán enteras, además de tomar zumos, infusiones y caldo vegetal (medio litro)
  • El tercer día ya se puede comer pan integral, un caldo de verduras con arroz integral (tanto para almorzar como para cenar) o polenta. Beber agua e infusiones.
Semiayuno:

Esta modalidad es más suave que la cura completa, y conviene mantenerla por un periodo más largo (mínimo 30 días) para apreciar los efectos beneficiosos.

Cada noche, mientras dormimos, ayunamos, dejando así al cuerpo que se regenere y recupere las energías gastadas. El propósito del semiayuno es prolongar el periodo de ayuno nocturno, sustituyendo el desayuno y/o la cena por el preparado de savia, zumo de limón y agua (2-4 vasos en el desayuno, y otro tanto en la cena)

Es importante consumir alimentos saludables durante el semiayuno y una vez finalizado éste.

Pasados estos días de transición se pueden tomar otros alimentos. Se recomienda introducir polen durante el periodo de reconstitución ya que es uno de los complementos dietéticos más completos (vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, etc.).

Conviene saber que tras la pérdida de peso (a veces considerable), el cuerpo necesita recuperar algunos kilos para sintetizar células que formarán tejidos nuevos. Es muy importante que el organismo cuente con materias primas (los alimentos) de buena calidad (desde el punto de vista nutricional). Por tanto, se recomienda evitar o disminuir el consumo de ciertos productos dañinos o muy poco saludables, sustituyéndolos por otros mucho más sanos y nutritivos.

Es un buen momento para aprovechar la oportunidad de romper el círculo vicioso de los malos hábitos alimenticios. Comer con mesura y despacio, masticando bien los alimentos.

Preparación de la bebida:

  • 200 ml de sirope
  • 200 ml de zumo natural de limón (aprox. 1 vaso)
  • Completar con agua (si es mineral mejor) hasta llegar a 2 litros
  • 1/2 cucharilla rasa de pimienta cayena (opcional)

Tomar el preparado de sirope y las infusiones a sorbos, saboreándolos y ensalivándolos bien aunque sean líquidos.

OPINIONES NEGATIVAS:

OPINION DE Lourdes Pérez-Olleros. profesora del departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid,
 EN EL MUNDO.ES del 13 de Mayo de 2008

Es una dieta que es una barbaridad. No debe someterse ni en perfecto estado de salud. Someterse a un ayuno tiene efectos negativos para la salud. Desconozco que tiene el sirope de arce pero es una barbaridad. Y en cuanto a dieta depurativa, el riñón ya depura todas las toxinas que produce nuestro organismo pero no necesitamos que nos ayude el sirope de arce.

opinión conseguida de la web “directo al paladar”

La dieta del sirope de arce es una de esas dietas milagro que prometen una reducción de peso rápida a base de un semiayuno en el que todas las comidas se sustituyen por la ingesta de algún alimento maravilloso y depurativo —léase con ironía—, como pueda ser la piña, la alcachofa o, en este caso, el sirope de arce.

Es cierto que el sirope de arce, como se elabora a partir de la savia del arce, es un azúcar natural y nutritivo que, además de tener la mitad de calorías que el azúcar blanco, posee calcio, potasio y también algo de zinc, pero eso no lo convierte más que en un buen sustitutivo del azúcar, no de todo lo que comamos en un día.

Según sus defensores y promotores, es un alimento altamente nutritivo compuesto por hidratos de carbono, proteínas y minerales —¿alguien ha leído vitaminas?—, que ayuda a adelgazar por ser desintoxicante —que no digo que no— y mejorar el buen funcionamiento celular.

El problema aquí no son las bondades que pueda tener el sirope de arce, sino el planteamiento de una dieta absurda durante diez días. En esa decena de días, los tres primeros deberemos ingerir únicamente jarabe de arce diluído en agua con limón, los cuatro siguientes, una dieta vegetariana (eso no me parece mal), y los tres siguientes, otra vez sólo el jarabe.

Es decir, que vamos a estar tres días seguidos bebiendo agua con azúcar y limón, solo que cambiando el azúcar por un jarabe natural un poco mejor. Luego, para recuperarnos de la inanición, unas verduritas, y después, otros tres días a agua y azúcar. ¡Claro! ¡Alegría! ¿De verdad tanto cuesta llevar una dieta medianamente equilibrada y hacer algo de ejercicio?

Hace un par de meses, cuando quise probar a hacer la mermelada de bacon, fui a mi supermercado de barrio a buscar el sirope de arce, y me dijeron que no tenían, así que tuve que ir a comprarlo a un hipermercado, que lo tenía en la zona de postres y tartas.

Sin embargo, ayer, paseando por la sección de perfumería de Mercadona, para mi sorpresa, me encuentro, al lado de todas las pastillas dietéticas, una jarrita que ponía: “sirope de arce, plan de un día”, bajo la marca Deliplus (que es la de cosmética) y al desorbitado precio de siete euros el frasquito.

Si ya me parece mal que en general se permita publicar libros y vender productos que alienten dietas poco saludables, podéis imaginaros lo que opino de que una cadena de supermercados como Mercadona venda lo que no es más que un jarabe de savia de arce como producto dietético, tratando de aprovecharse de la gente que decide seguir la dieta milagro del sirope de arce. ¿Estamos locos o qué?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: